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martes, 22 de mayo de 2012

CRÓNICA DE LA XI MEDIA MARATÓN FUNDACIÓN PUERTOS DE LAS PALMAS


Escribo esta crónica desde la alegría de haber recortado mi marca personal en varios minutos. Casi todos los corredores coincidíamos en que el terreno y las condiciones climáticas eran las idóneas para intentar conseguir un buen crono. Desde la blogosfera nos hemos ido retroalimentando de positivismo, teniendo marcada esta prueba en nuestro calendario para dejarnos la piel en el asfalto. Y así fue.

A las 7 de la mañana me encontraba desayunando. La experiencia de haber corrido ya varias pruebas hace que duerma muy bien, por lo que me suelo encontrar bastante descansado antes de afrontar el esfuerzo. Tras recoger a Alejandro nos fuimos hacia el Centro Comercial El Muelle pensando que podríamos aparcar allí mismo, pero resultó que no habilitan para los corredores ningún aparcamiento cercano a la línea de meta. No lo entiendo, hay un estupendo aparcamiento junto a la salida que podrían haber habilitado. Por suerte pudimos estacionar en León y Castillo muy cerquita del Puerto.

Como es habitual, mantuvimos nuestro encuentro bloguero con Manuel, Gonzalo, Pancho, Luisa, Fran.... Estos momentos se están convirtiendo en necesarios pues nos quitamos toda la tensión que tenemos encima y nos damos muchos ánimos para la carrera. También nos vimos con Andrés y Tono a los que siempre les ha gustado esto de correr y seguro que nos acompañarán en más carreras.



Encuentro Bloguero
Foto: Manuel Robaina

15 minutos antes de comenzar noto que tengo un apretón de estómago, no quedándome más remedio que acudir rápidamente a los baños del Centro Comercial, que por suerte se encontraban cerca y limpios. Quizá debiera madrugar más antes de las carreras para dar tiempo a mi cuerpo a rendir cuentas con el Señor Roca antes de salir de casa.

Después de solucionar mis problemas escatológicos, sólo me quedaba encontrar a Aarón, que se había comprometido públicamente en su blog a hacerme de liebre durante los primeros 10 kms. Cinco minutos antes de la salida apareció como un angel junto a Teresa y fiel a su compromiso, confirmó que me ayudaría y pactamos un ritmo de 5:15 minutos el kilómetro (aunque el diga 5:10 en su crónica, que no soy tan atrevido). Tenía planificado llevar un ritmo de 5:20 minutos el kilómetro, pero el optimismo pre-carrera hizo que me animara a apretar un poco más para tener asegurado bajar de 1 h y 55 min que era mi objetivo.

Con puntualidad suiza escuchamos el disparo de la salida. Empezamos muy atrás, cogiendo el típico tapón de las salidas, lo que hizo que tuviéramos que recuperar algunos segundos durante los primeros kilómetros. Las sensaciones eran muy buenas, aguantaba el ritmo sin mayores problemas e incluso en ocasiones me daba la impresión de que podía dar algo más, pero Aarón me paraba los pies, me advertía de la cuesta que se nos venía encima y de que tenía que guardar fuerzas para los últimos kilómetros (sabios consejos). Recuerdo que no paramos de charlar en ningún momento, creo que, al menos yo, estaba más eufórico de lo normal y nos reíamos casi de cualquier cosa. Incluso hubo un momento en que me quedé sin aire comentando un vídeo que había visto el día anterior acerca del atleta etíope Abebe Bikila, que corriendo DESCALZO ganó la Maratón de los Juegos Olímpicos de Roma en 1960. ¡Tuve que parar de hablar un par de minutillos para coger resuello!

Acabando la primera vuelta nos alcanzan Luisa, Fran y Andrés que nos acompañaron durante un rato, así que hubo más diversión y esta primera vuelta se me pasó volando. Agradecer desde aquí a Aarón y a Teresa la compañía y sobre todo por hacer esa labor de liebre cuando en realidad sus mentes y cuerpos les pedían ir más rápido. Su trabajo lo hicieron a la perfección pues los diez primeros kilómetros los hicimos exactamente en los 5:15 minutos por kilómetro pactados. Les debo una.


Al fondo de blanco, alegre tras los primeros 10 km
Foto: Centro Comercial El Muelle

Comenzando la segunda vuelta, sin querer “queriendo” aumenté el ritmo ligeramente saliéndome algún kilómetro muy cerca de los 5 minutos, todavía seguía con buenas sensaciones. Pero las imprudencias (o la insolencia) se pagan, las piernas empezaban a agotarse y ya iba a tirones, mirando el Garmin a cada minuto para intentar cuadrar el ritmo de 5:15. Antes de llegar a la cuestita del km 16, ya sabía que iba a sufrir para terminar dignamente. Mi sensación fue que fui muy mal los tres últimos kilómetros, aunque analizando los datos del Garmin realmente el parcial malo malo fue el del útlimo kilómetro, que lo hice en 6:08. El final se me hizo eterno, con malestar general y cubriendo metros con más pena que gloria. Además como segunda nota escatológica del día, me entraban ganas constantemente de hacer pis en este último tramo, dudando  en si parar un momentito o esperar a llegar a meta. Creo que fallé en beberme un Powerade entero antes de que comenzara la carrera. En estos kilómetros finales Fran me adelanta como un tiro camino de culminar su primera medio maratón, desde aquí mis felicitaciones, recomendando la lectura de su bonita crónica.

A pesar de lo anterior, la satisfacción de ver el arco de meta con un crono muy por debajo del objetivo marcado no tiene precio: 1:51:57 tiempo oficial, 1:51:44 tiempo del Garmin (aunque lo paré más tarde por despiste), puesto 307 de 427. Eso sí, nada más terminar y sin saludar a nadie me fui directo al baño para cambiarle el agua al canario.

Ya aliviado, me encuentro con multitud de blogueros y amigos con los que comentamos nuestras hazañas y alabamos la buena organización de la carrera. Decir que esta vez Ale consiguió su objetivo de bajar de las dos horas, creo que pronto me alcanzará, yo, mientras tanto disfruto de mi gloria.


Alejandro a su ritmo
Foto: Centro Comercial El Muelle

Por último, decirles que en mi cabeza ronda una idea, que desde que le de forma, lo contaré en el próximo post.

miércoles, 2 de mayo de 2012

CRÓNICA DE LA MEDIO MARATON MACAN 2012

Ayer, en la base aérea de Gando, corrí mi segunda Medio Maratón. La afición a correr se me está metiendo bastante en el cuerpo y desde que corrí mi primera Media Maratón allá por el mes de enero (podréis leer la crónica cuando la termine de escribir) he competido en varias carreras como la Entre Cortijos en Guía o los 10 kms de Telde.

En esta ocasión estaba muy tranquilo, aunque sin perder el respeto debido a las cuestas y al viento que nos esperaban. Sabía que había pasado por el trance una vez, así que no tuve nervios la noche anterior. No he entrenado mucho, prácticamente sólo he corrido los fines de semana y sin mucha planificación. A pesar de ello me sentía con fuerzas para mejorar mi marca personal.

A las 8:45 estaba recogiendo a mi primo Alejandro en su casa. Como tardó en bajar, me entretuve fijando la estrategia para los dos en la carrera. La idea era empezar a 6 minutos el kilómetro y cuanto antes ponernos a piñón fijo de 5:30 minutos hasta el final. Lo comentamos en el coche camino de la base aérea y nos pareció una buena estrategia, Ale quería bajar de las 2 horas y yo acercarme lo máximo posible a 1 hora 55 minutos, así que yo me propuse apretar un poquito más llegados los últimos kilómetros.

Una vez en Gando, nos encontramos con varios amigos y blogueros (Manuel, Fran, Luisa, Gonzalo, Pepe...) con los que esos momentos previos a la carrera pasan volando. La salida neutralizada no me gustó, eso de hacernos ir caminando hacia atrás, para después hacernos correr 300 metros, parar y dar la salida generó mucha confusión.

Comenzada la carrera, como siempre, el ritmo fue un poco superior al pactado, dejándonos llevar por la manada de corredores. En definitiva eso era bueno para los objetivos planteados así que bien. Rápidamente me di cuenta que las cuestas con sus respectivas bajadas no nos iban a dejar llevar un ritmo constante. Ale se quejaba porque cuando íbamos cuesta abajo su reloj marcaba ritmos muy bajos y eso le asustaba de cara a tantos kilómetros que quedaban. No obstante esas discusiones en medio de la carrera nos venían bien pues no te dejaban pensar demasiado y la primera vuelta del circuito se nos pasó muy rápida. Durante las carreras me gusta cruzarme con conocidos. Debido al recorrido esta carrera era propicia para eso pues con los giros pude ver a Pancho, Manuel, Fran, Luisa, o a parte del equipo de Link Soluciones que empujados por Federico empiezan en el mundo del running (Tana y Yeray).

Disfrutando
Foto: Luisa

En el kilómetro 10 nos tomamos un gel de manzana que sabe a rayos y que es muy pastoso. No sé si realmente estos geles hacen efecto, pero siempre pienso que nunca me van a restar y que psicológicamente me sientan muy bien. Alejandro seguía quejándose del ritmo pues a la altura del km 12 llevábamos un ritmo medio de carrera de 5:28 y con eso él cumplía su objetivo con holgura, así que para no escucharlo más aceleré un pizco e hice sólo el resto de la carrera.

Ya metidos en la tercera y última vuelta empecé a notar el esfuerzo y en las cuestas me desfondaba. A pesar de ello iba adelantando a corredores entretenido con mis pensamientos acerca de si seré capaz de correr un maratón algún día, eso me anima, aunque no lo suficiente para esprintar en el último kilómetro así que decidí disfrutarlo e intentar acabar con una sonrisa en los labios. Al final 1:56:09, medio minuto mejor que en enero y espero que un minuto y nueve segundos peor que el 20 de mayo en la Media del Puerto.

Una vez acabada la carrera nos esperaba la tan esperada playa y la paella que disfruté metiéndome con mi primo por no aguantar mi ritmo, aunque en el fondo los dos somos unos troncos del running....mucho nos queda por aprender y mejorar. Desde aquí le invito a que escriba su crónica y comparta con ustedes el final de su carrera y si consiguió o no su objetivo.

Merecido Descanso

Ahora esperando las fotos de Aarón para ver las caras de sufrimiento de todos los blogueros. Por cierto, también me entretuve durante la carrera pensando en un nombre para los equipos que formaremos para la carrera de Arucas, y se me ocurrió el siguiente: Bloggies Running Team. Se admiten sugerencias.

Bonita carrera sin duda.