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lunes, 20 de mayo de 2013

CRONICAS DE MACAN Y FUNDACIÓN DE PUERTOS DE LAS PALMAS 2013



El grupo de blogueros y amigos en el Puerto
 
Después de la Transgrancanaria he reducido mucho mis entrenamientos, en ocasiones he encadenado hasta dos semanas completas sin salir a correr. Tenía mucha ilusión por hacer una buena marca en Medio Maratón este año, acercándome lo más posible a 1:50:00, pero está claro que sin entrenar es imposible.
 
Por ello tenía programadas las medias de Gando y del Puerto. Ninguna de las dos ha salido perfecta, pero como siempre disfruté corriendo que es de lo que se trata.
 
En la carrera de la Macan, Ale y yo pactamos un ritmo medio de 5:30 minutos el kilómetro. El día parecía perfecto pues estaba fresco e incluso cayeron unas gotas de lluvia antes de la salida, que se retrasó una media hora. El trazado lo conocía, es demoledor, un continuo sube y baja que no deja mantener un ritmo constante. Eso hace que te obligues a dar un poco más en las subidas dando también un poquito más sin querer en las bajadas. Además está el viento que durante un largo tramo tienes de frente. Finalmente sucumbí en el kilómetro 15 ó 16 aproximadamente, terminando agónicamente por encima de las dos horas. Alejandro aguantó estoicamente el ritmo marcado e hizo su mejor marca personal en media maratón: qué máquina, ya no tengo forma de ganarle o sí?
 





Ya sufriendo

En esta prueba tuvimos la compañía de Cristina que se estrenaba en una carrera popular. Hay que felicitarla pues terminó sus siete kilómetros en unos dignos 38 minutos, para ser su primera experiencia no está nada mal. También contamos con mi prima Sofi, que por fin acaba una carrera en condiciones, como ésta no pasaba cerca de su casa no tuvo la tentación de abandonar….;-)
 





La promesa Cristina

Como siempre acabamos dándonos un chapuzón en la playa e hincándole el diente a una paella claramente mejorable, pero que supo muchísimo.
 





Lo de hincarle el diente en sentido literal

En el Puerto, Ale y yo cambiamos a una estrategia más agresiva, pactando un ritmo fijo de 5:15 minutos el kilómetro. A pesar de no haber entrenado absolutamente nada desde la Macan, sentíamos que si arriesgábamos desde el principio, podíamos acercarnos al objetivo que teníamos planteado. Internamente tenía la idea de hacerle de liebre unos 12 kilómetros y luego relajarme hasta la meta. Sin embargo me fui encontrando bastante bien, así que desde ese kilómetro 12 iba corriendo en negativo, decidiendo prorrogar el ritmo kilómetro a kilómetro. En el 14, Ale sucumbe,  reconozco que este hecho me dio unas fuerzas extras para tirar fuerte un par de kilómetros más y así por fin después de tanto tiempo volver a ganarle (sin rencor eh!!!). Ya en el 17-18 se me acabó la gasolina, dejándome ir hasta el final con ritmos de entre 6 y 7 minutos el kilómetro. Lo positivo es que he vuelto a conseguir bajar de las 2 horas.
 
Tenemos que felicitar también a Cristina que nos volvió a acompañar. Esta vez estuvo a punto de bajar de la hora en 10,5 km, me parece que tenemos corredora para rato, se le notaban las endorfinas al acabar.
 
Finalizada la carrera nos tomamos unas cañitas en el Centro Comercial, acompañados de amigos y blogueros, (Toñi, Silvia, Luisa, Aaron, Ale, Cristina, Fran, Gonzalo, Lobillo…) donde algunos se pusieron hasta arriba de montaditos y papas fritas.
 
La palabra Transvulcania sonó con mucha fuerza durante toda la velada, dichosa afición.

Pdta: Creo que es la primera vez que escribo una crónica antes que Gonzalo y Manuel Robaina. Lo flipo.